La Virgen María en el Nuevo Testamento.

Evangelio de San Marcos

Camilo Valverde Mudarra 

 

 

Hemos expuesto anteriormente los textos referentes a la Virgen en el A.T. Hoy tornamos la mirada y vamos a traer a reflexión los pasajes del N.T. que tratan sobre la Madre de Jesús.  

Dos son los pasajes referentes a María en el evangelio de San Marcos:

                        "Llegaron su madre y sus hermanos y, quedándose fuera, lo mandaron a llamar. La gente estaba sentada a su alrededor. Y le dijeron: 'Ahí, fuera te buscan tu madre y tus hermanos. El respondió: Quiénes son mi madre y quiénes son mis hermanos? Y, mirando a los que estaban sentados a su alrededor, dijo: Estos son mi madre y mis hermanos. El que hace la voluntad de Dios, ese es mi hermano, mi hermana y mi madre" (Mc 3,31-35)

No es que Jesús desprecie a su familia, es que, en medio de un acto en que está en plena predicación, aprovecha el recado que le dan para ofrecer una reflexión teológica de orden superior. La verdadera familia de Jesús no es la familia física, formada por sus consanguíneos, sino la familia cristiana, integrada por todos los que lo siguen, los ciudadanos del reino de Dios que él ha venido a establecer en la tierra. Jesús no reniega de su parentesco humano. Lo que dice es que la familia física carece de importancia y tiene que ceder ante la familia cristiana, a la que sólo pertenecen los que hacen la voluntad de Dios y de la que naturalmente no está excluida la familia física. El pasaje no está exento de simbolismos. La familia física es la que está fuera y la familia cristiana es la que está dentro de la casa, es decir, dentro de la Iglesia.

"No es este el carpintero, el hijo de María y hermano de Santiago, José, Judas y Simón? No están aquí entre nosotros sus herma­nos” (Mc 6,3).  

Los otros tres evangelistas en los lugares paralelos, llaman a Jesús "el hijo del carpintero" (Mt 13,55) o "el hijo de José" (Lc 4,22; Jn 6,42). ¿Por qué Marcos lo llama "el hijo de María"? Las respuestas a esta pregunta han sido varias. 1) Porque Marcos quiere recalcar la condición humana de Jesús, que nace de una mujer, como todos los humanos, y, por tanto, no hay que sublimarlo desechando su naturaleza humana, para encumbrarlo de modo que sólo se haga de El un ser puramente celeste. 2) Porque cuando se escribe el evangelio, ya había muerto San José. 3) Porque Marcos quiere decir que Jesús no tuvo padre humano, afirmando implícitamente su concepción virginal, 4) Porque los que decían esto, lo hacían de mala fe, ofendiendo, dando a entender que Jesús no había tenido padre conocido, ni familia normal.

Ninguna de estas explicaciones es convincente. San Marcos lo llama simplemente "hijo de María", por la proximidad, como pudo recurrir a nombrarlo "hijo de José". No es preciso entrar en hondas disquisiciones.

Por otra parte, en relación a los hermanos y hermanas de Jesús, hay también diversas opiniones. En primer lugar, debemos asentar que la perpetua virginidad de María es incompatible con que estos hermanos sean hijos naturales del matrimonio de José y María. Ya desde San Jerónimo, según la tradición, se ha dicho que la palabra "hermano" -adelfos- se corresponde con el vocablo hebreo "ah" o el arameo "aha" que significa “primo”, "pariente". El Protoevangelio de Santiago (s. II) dice que san José era viudo y, al contraer nupcias con María llevaba esos hijos de su anterior matrimonio. Otros, en su mayoría, protestantes y algunos católicos, afirman que la palabra adelfos significa hermano consanguíneo, por lo que esos hermanos eran hijos de José y de María, salvaguardando, como es natural, la concepción virginal de Jesús. Es la misma opinión que ostentan  otros como Hegesipo y Tertuliano y algunos autores de la antigüedad.

Lo cierto es que San Marcos refleja, con esta cita, la presencia de su Madre, María, durante la vida pública de Jesús, en unión constante con su Hijo, el Redentor, en la predicación y, luego, en los dolores de la cruz.