¡Qué triste!
 

Camilo Valverde Mudarra

 

 

¡Qué triste la vida sin María! 

Es una senda de tremenda oscuridad,
un abismo tenebroso de garra fría, 
una noche ciega de luna rugiente,
una ciénaga cruel de luz vacía.
Madre, dame tu mano ardiente;
eres el camino fiel de cada día,
el descanso al alba naciente,
el rumbo cierto de luminosa bahía
laguna abierta al sol saliente
océano de amor del alma mía,
piélago de rosas, jardín luciente,
estrella clara que el amor guía. 

¡Qué feliz mi vida con María!